Sol, arena, mar

Playas mediterráneas

La Costa Brava es famosa por sus numerosas playas. En particular las pequeñas calas y playas de Aiguafreda y Sa Tuna valen la pena ser visitadas. Calas y playas con abruptos acantilados y aguas increíblemente transparentes. Junto con la exuberante vegetación que las rodea, esta zona muestra la impresionante belleza del paisaje de la Costa Brava. Pasee por los caminos que bordean el mar y que unen Calella y Llafranc, y acérquese al faro de San Sebastia en Llafranc, un lugar de observación privilegiado a 167 metros sobre el nivel del mar en el que existe un santuario barroco. La vista panorámica de las calas de Llafranc y Calella es de una grandiosa belleza.